Este fue mi primer relato, y me gustaria que fuera el primero del blog. Espero que les guste.
I
La luz anaranjada del tardío y de mi último atardecer pasan a través de una desvencijada ventana que solo filtró luces tenues y momentos tristes a los que por este lugar pasaron.
Un ventilador gira en el techo de la habitación y su sombra se mueve reflejada en la pared, un pájaro anciano y con su vida agotada mira el pasar enfrente de la ventana, al otro extremo de la calle, ese pájaro que creo haber visto nacer y crecer, pero que no veré morir, y una telaraña ocupa su rincón mientras su dueña teje su destino. Todo eso aún tiene más vida que yo.
He cerrado los ojos y oigo mis últimos minutos de vida. Todo pasa y ya nadie llorará sus lágrimas por mí. Alguien me dijo hace mucho tiempo que si derraman lágrimas por ti, esas lágrimas son tuyas y ellas se quedan en este mundo, como recuerdo de que tú exististe en este mundo, de que se convierten en una semilla y hacen florecer una vida en forma de árbol. Demasiado triste saber que te irás de este mundo y jamás volverás ni en forma de un absurdo recuerdo…
Estoy tumbado en el sofá, sin lágrimas en mis secos ojos, sin recuerdos que llevarme a donde sea mi viaje, con mi respiración lenta y forzada, con una historia olvidada en la mente de esta deshumanizada sociedad.
No muere aquel que pierde su vida, sino aquel que pierde la esencia de sí mismo en vida. Cuando abandone este lugar mi cuerpo será clasificado con un número y mis restos incinerados y esparcidos en cualquier sitio. Mi único deseo sobre el lugar que han de ocupar mis restos es que sea en un lugar tranquilo, donde la lluvia esparza mi ser, donde la gente pueda cumplir los deseos que ya jamás podré cumplir.
Podría decir que mi alma sabe a sangre, pero la perdí hace mucho tiempo. Nunca fui católico, y sé que ese Dios que la gente desea que la ampare cuando muere, no existe.
Dios no creó a los hombres, fuimos los hombres quienes creamos a Dios para poder encomendar nuestra vida a algo, para que la ‘fe’ nos guiara… esa fe que es el opio del pueblo y la riqueza de los poderosos.
Mis venas empiezan a vaciarse de sangre espesa contaminada con el odio y la ira, y no hay nada que reponga esa sangre, mi corazón late esas últimas gotas con la esperanza de no tener que volver a hacerlo nunca más. Mis pulmones llenos de humo negro respiran por fin aire puro que proviene de la ventana, huelo mi final…esa pobre araña descansa y el pájaro voló con la esperanza de batir sus alas y sentirse vivo...lo último que veo mientras aún vivo es una mariposa dorada que se marchita mientras vuela…una alucinación que no me deja ver con claridad mi final.
Lo último que deseo es contar mi vida a quien recoja estas líneas al llevarse mi cadáver, al fin y al cabo alguien se podrá alegrar al saber que su vida no es la peor de este mundo...Triste y cierto, real como la vida misma, tan real como que la pútrida humanidad se alimenta de las desgracias del resto. Un cadáver sin vida y sin sangre limpia en su interior jamás se podrá quejar de ello…
II
Empiezo estas líneas que son mi vida, con el ánimo de que mi vida empezará a mejorar al ver cómo salgo de este pozo. Empiezo justo hoy a vivir solo en un pequeño y lo que parece ser un confortable apartamento, cerca de mi nuevo Instituto, no es mal lugar, después de discutir con mis padres y mudarme, después de dejar mi vida en esa ciudad me traslado a esta, sé que en ella dejo simplemente el pasado y nada más, no siento nada por lo que dejo, solo ganas de que ahora sea totalmente al revés.
Empiezo 2 de bachiller siendo ya mayor de edad, en un lugar desconocido para mí, puede ser todo tan nuevo y maravilloso, quiero olvidar el pesimismo. Parece que la gente me ha aceptado en este lugar.
Oscurece y me gusta, siempre me gustó, aunque dejara mi pasado no puedo dejar de ser yo mismo, siempre intentando ver lo bueno a lo malo. Al escribir esto quiero que cuando lo lea dentro de muchos años parezca la vida de otro joven que se divirtió, otra historia más sin nada que destacar.
III
Estoy en clase y me aburro. Observo a los demás, no es que las lecciones de Historia me aburran, sino que simplemente las guardo en mi memoria desde hace largos años, desde aquel desdichado verano. Si te fijas en los demás puedes aprender algo que te ayude a relacionarte con ellos. Estoy en una clase espaciosa para demasiados alumnos, alumnos que creo conocer...
Me olvidé de estas hojas y un mes después de empezar a escribirlo las rescato. Hoy está nublado, y empieza a hacer frío, es un día como otro cualquiera de un enfermo Octubre que deja su paso a un recién nacido Noviembre.
Tras un mes sigo como un fantasma en este instituto, pero no me desanimo, esa no es la solución.
¿Quizás estuve demasiado tiempo solo en aquella ciudad y ahora me ha afectado? Nunca quise estarlo, pero no encontré con quien mitigar la soledad, aprendí demasiado sobre mí que ahora me aterroriza, quiero olvidar aquello, al empezar esto dije que cambiaría. En unos quince días hay una fiesta en el instituto y acudiré a ella. Soy un fantasma y quiero guardarlo en mi interior y nada más.
IV
Económicamente no voy mal, gracias al dinero de una herencia. ¡Vaya! Solo retomo estas líneas cada mes, el recién nacido Noviembre murió en merced de su hijo Diciembre...
Es casi Navidad, las noches son frías y empezó a nevar. Me encuentro mal pero no es nada, si empeoro iré al médico pero no estoy tan mal.
Me siento vivo y creo que el fantasma de la soledad se ahogó dentro de mí, hoy daré una vuelta cerca del mar, nunca he visto el mar nevado y me apetece ir, a mirar el pasado una última vez. Un escritor dijo que era un error grave mirar el pasado con los ojos del presente, pero tengo que mirar el pasado, quiero observarlo con los ojos del pasado y ver cómo ha mejorado todo desde entonces, como al menos ya no me aterra vivir el futuro, el cual ojalá no sea tan desdichado como lo que voy a mirar con mis ojos una última vez.
V
Demasiado tiempo…demasiado tiempo… demasiado tiempo miré hacia el mar, hacia ese horizonte sin fin, tan lejos…tan lejos el horizonte y tan cerca esas aguas de color plata, ambas cosas conviven en armonía, mi futuro y pasado no, ambos fluyen por mi cuerpo autodestruyendo mi ser y mi felicidad.
Siento ganas de escribir lo que ocurrió hace un año…
Fue en Invierno, cerca de Enero, por fin podía decir que mi vida era medio feliz, tenía algunos amigos y una chica que creía que me apreciaba. Ella se fue de este mundo sin penas ni glorias, lloré por ella y sé que seguirá viva en este mundo de alguna forma… pienso que solo murió físicamente en este mundo.
Una lejana noche de lluvia volviendo los dos para casa, ambos abrazados y jurándonos amor eterno ante el destino eterno que supone la vida y la muerte, un hombre que nació con el corazón podrido y con su alma completamente negra nos atacó para robarnos, y como si del infierno procediera, el tiempo se ralentizó mientras él huía…mientras ella paraba de sentir calor y empezaba a sentir el frío eterno, mientras sus labios palidecían y su presencia se desvanecía al igual que su vida entre mis brazos.
Nunca se encontró a ese hombre, y yo fui señalado como culpable, como responsable por no haberla ayudado, por dejarla morir, por dejar que se escapara tan pronto de este mundo, triste mundo, la perdí a ella y un trozo de mí voló por el cielo y desapareció junto a ella…
Esto es de lo que huyó, y está casi a punto de desaparecer de mi vida.
VI
Año nuevo ya, día uno de Enero, una semana sin escribir, pasa el tiempo y rehice mi vida aquí, ayer fue uno de los mejores días de mi vida y todo va muy bien, dejare de escribir un tiempo y disfrutaré de mi vida. En el Instituto voy genial, mi vida va viento en popa, una nueva persona ocupa mi corazón, los fines de semana trabajo de vendedor en una tienda y tengo algunos amigos que realmente podría llamarlos así. Me siento un poco mal pero pasará seguramente.
VII
Abril, mi cumpleaños, fui al hospital porque me encontraba algo mal desde hace meses, pero ahora es peor, estoy atrapado en un sueño, no puede ser, un cangrejo de acero clava sus pinzas en mi cuerpo y realiza su vida acortando drásticamente la mía, envenena mi carne y daña mis esperanzas. Tengo cáncer y muy poca vida por delante, cuatro meses antes de irme de este mundo, mi vida fue mala pero no tiene por qué ser así mi final. Ese cangrejo dormitará en mis entrañas y hará que el tiempo se acorte, el tiempo que tengo que disfrutar antes de irme de este viejo mundo. Desde esta pequeña ventana veo un pájaro que ha vivido su media vida y se posa mirando su vida y su destino, le deseo glorioso destino.
Empecé a fumar, mejor dicho, retome el hábito de fumar. Mientras encendía un segundo cigarrillo el humo consumía el oxígeno de la habitación y yo leía la cajetilla de tabaco, me hace gracia leer que el tabaco perjudica tu salud y que a lo largo de los años lo notarías en tu cuerpo. A los quince años también fumaba, y sinceramente sí pensaba que era perjudicial y que tendría que dejarlo a lo largo de mi vida. Ahora sonrió y me río con una mueca triste de ello.
No quiero decir nada a nadie, no hasta que el final me toque con sus dedos y me lleve. Mis amigos y mi novia no quiero que lo sepan, quiero que me traten igual que siempre, que esté todo bien estos últimos meses, que pase todo como si el cangrejo de acero no pudriera mi carne. Mis labios respiran humo del quinto cigarro, se consume lentamente y antes de que se acabe lo lanzo por la ventana de mi apartamento, antes de salir a la calle y encontrarme con el resto de gente que son mis amigos y amigas, y mi novia.
VIII
Mayo de sol y primavera, de ilusiones y esperanzas. Machado escribió en este mes un poema de esperanza para su mujer enferma, sé que alguien podrá dedicarme unas pequeñas líneas a mí, unas líneas que reblandezcan mi mal interior y me den vida.
Nadie sospecha nada y estoy sentado en el sofá de mi apartamento, este sitio es confortable y cálido. Espero que pasen los minutos antes de salir a disfrutar de este puente de principios de mayo. Hay un pájaro que veo a través de la ventana, ¿Es un dejavu o he visto ese pájaro antes?
Nadie sabe nada y salimos todos los amigos al campo a disfrutar del tiempo, de la vida y el aire puro, para olvidar el tiempo de nuestras vidas que se ha consumido y disfrutar del que nos queda. Sé que cuando vuelva del campo me encerraré en la oscuridad y pasaré el tiempo fumando a la espera de otro día como el que se avecina.
IX
Dos semanas sin tocar estas páginas, he estado ocupado y han pasado muchas cosas. No aguanto la presión que me produce el cáncer que me consume, que enloquece mi mente que avergonzada recorre caminos vacios y oscuros sin ninguna maravillosa esperanza, idea brillante o locura. El Xanax no me ayuda con mi mente y no concilio el sueño. Mis amigos se dividen y no son los mismos desde la última vez que escribí en estas hojas. Cada uno mira su futuro próximo y se van marchando de esta ciudad poco a poco. Siento que saben que me pasa algo grave, que me escondo de ellos y que los dejo de lado. Mi novia no actúa igual que antes y temo que sepan lo que me pasa, y que quieran huir de este enfermo como si fuera una carga o una responsabilidad. Tengo que decir que llevo un inquilino que acorta mi vida, pero esperaré un tiempo. Ahora observo por la ventana un pájaro que entra en su última parte de la vida
X
Es junio y no hay nadie a quien yo pueda acudir en esta ciudad. Hace una semana que todo el mundo sabe qué me ocurre. Todo se ha vuelto deprimente y desde entonces no ha parado de llover, no había visto lluvia desde hace año y medio casi, aquel día en el que empecé a morir con ella, aquel día también llovía. Los amigos se fueron de vacaciones sin llamar y mi novia se fue con temor de tratar conmigo como si fuera un leproso que pudiera dañarla. Echo de menos los ánimos de los amigos y los abrazos de mi novia, aquellos que yo siempre creía que curarían cualquier mal que pudiera haber en este mundo. Enfermo y solo, cansado y humillado por la vida, sé que se fueron sabiendo que al volver ya no estaría, y que tampoco sería una gran pérdida, fui el último amigo que vino y no era el mejor que digamos.
Estoy solo en este apartamento. Pienso sobre mi vida mientras agoto los últimos cigarrillos. No ha sido una gran experiencia mi vida. Atardece y entran los primeros rayos naranjas del sol en esta habitación. No quiero esperar a morir cuando decida mi enfermedad, es curioso pensar que uno de los derechos de la vida que todos deberíamos tener es decidir cuándo morir. Tengo un cuchillo que cortará mis venas y cuando termine estas líneas cometerá su función. Ahora escribiré una carta dirigida a la policía para que recoja mi cadáver y terminaré estas líneas en unas horas.
Después de ello abriré mis venas para arrancar mi infecta sangre, no me dolerá pues yo hace mucho que morí. Antes de eso tendré que aceptar mi final, y también que estas pobres líneas que escribí no sirvieron para nada y no logré nada bueno en esta vida. Al perder la esperanza encontré la libertad de decidir esto, acepté que quería morir pero no mi final, que aceptaré pronto.
Mientras espero a que pase el tiempo releo todo lo que escribí una última vez y me doy cuenta de que ni nombres puse, tan patéticos son mis escritos como mi vida misma, y lloro al pensar qué triste es lo que puse y solamente es una pequeña parte de mi vida lo que realmente hay aquí puesto, más triste aún pensar que fue la mejor etapa de mi vida.
Firmado por un pájaro que
voló por última vez su vida
Joven de Requena: Escribes muy bonito, te siguiré ¿ok? si me lo permites
Me gustó :)